La industria de semiconductores empieza a cobrar relevancia en Coahuila, ofreciendo una vía para diversificar la economía local y disminuir la dependencia del sector automotriz. Se prevé que en un año comiencen a materializarse las primeras iniciativas vinculadas a este nuevo ámbito, lo que marcaría un cambio significativo en la estructura económica de la región.
Luis Olivares, secretario de Economía de Coahuila, ha mencionado que actualmente se están realizando esfuerzos para atraer procesos de empaque y prueba de semiconductores, con la intención de, en un futuro cercano, expandirse hacia actividades con mayor grado de especialización. Este movimiento se enmarca dentro de una estrategia más amplia destinada a integrar a Coahuila en el ecosistema de la industria de semiconductores.
Tras una reciente gira por Estados Unidos, se identificaron oportunidades que podrían resultar en inversiones que oscilarían entre 150 y 500 millones de dólares, dependiendo del tipo de proceso que se establezca en el estado. Sin embargo, el estado enfrenta varios desafíos, incluyendo la disponibilidad de recursos hídricos, infraestructura adecuada, suministro eléctrico y la formación de personal calificado.
Olivares subrayó que la disponibilidad de agua es crucial para atraer a las empresas del sector, además de la necesidad de contar con instalaciones y una infraestructura energética que satisfaga las demandas de este tipo de industria. Algunos parques industriales en Coahuila ya poseen infraestructura eléctrica propia, lo cual ha despertado interés durante las negociaciones con potenciales inversionistas en Estados Unidos.
<pLas áreas de Frontera, Laguna, Centro y Sureste han sido identificadas como zonas propicias para la llegada de proyectos de semiconductores. Arturo Reveles, presidente de Canacintra Saltillo, destacó la relevancia de localidades como Arteaga y Derramadero, que cuentan con parques industriales disponibles. La estrategia de inversión se adaptará a las características de cada región, buscando establecer procesos automatizados en el Sureste y proyectos que requieran mayor mano de obra en otras áreas.





